En la región de Pays d'Ouche, en Normandía, fluye un río que antiguamente proporcionaba la energía hidráulica necesaria para la fabricación de nuestros productos. Es aquí, en Saint-Sulpice-sur-Risle, en antiguos edificios, donde se ubican nuestros talleres de producción .
Utilizando máquinas de larga tradición, los artesanos de agujas perpetúan una maestría única . Crean agujas de coser, alfileres con cabeza de cristal, pulseras esféricas y otros artículos pequeños. Sus movimientos, transmitidos de generación en generación por antiguos empleados, son precisos. Sus oídos permanecen atentos al sonido de las máquinas, que conocen a la perfección. Su artesanía es única y la calidad de sus creaciones semiartesanales es incomparable. Un poderoso sentido de poesía y belleza emana de estos lugares donde las agujas cobran vida.
En 27 pasos y 2 meses de producción , Isabelle, Karine, Perrine, Sylvie, Loïc y Victor dan a luz las agujas BOHIN, famosas por su deslizamiento incomparable.
27 pasos
se necesitan para hacer una sola aguja de coser, desde el carrete de acero hasta la bolsa.
2 meses
Este es el tiempo necesario para fabricar una aguja o alfiler BOHIN, con paciencia y precisión.
40 empleados
Producen, inspeccionan, empaquetan y envían diariamente sus herramientas de calidad a Saint-Sulpice-sur-Risle.
Una habilidad por descubrir
Visita nuestros talleres de producción
Descubre los secretos de producción del último fabricante de agujas y alfileres de Francia. ¡Nunca volverás a ver las agujas con los mismos ojos!



