
Tejido, crochet: cómo bloquear correctamente tu labor
¿Cómo bloquear tu tejido o crochet?
El bloqueo es un paso esencial tanto en tejido como en crochet. Aunque a menudo se pasa por alto, permite que un proyecto terminado alcance su máximo potencial. Una pieza bloqueada tiene puntadas más uniformes, bordes limpios y una forma más estable. ¡Es un toque final crucial!
En este artículo explicamos para qué sirve el bloqueo, cuándo realizarlo y cómo hacerlo de forma sencilla.

¿Cuál es el propósito del bloqueo?
El bloqueo permite dar forma a tu proyecto después de tejer o hacer crochet. Ayuda a igualar las puntadas, abrir los patrones de encaje, armonizar los bordes y dar al proyecto sus dimensiones finales. Permite que el proyecto mantenga una forma consistente a lo largo del tiempo.
¿Cuándo bloquear tu trabajo?
El bloqueo se realiza una vez finalizado el proyecto (y después del ensamblaje, si corresponde). Es el último paso antes de usar, lavar o regalar tu creación.
Los diferentes métodos de bloqueo
Obstrucción húmeda
Este es el método más común y efectivo.
Sumerja la prenda en agua tibia durante 20 a 30 minutos para asegurar que las fibras se humedezcan uniformemente. Luego, retire el exceso de agua sin escurrir la prenda: envuélvala en una toalla limpia y escurra suavemente el exceso de agua.
Coloque la obra plana sobre una estera o tabla de bloqueo, o sobre su soporte habitual, luego dale forma.
Bloqueo en seco
Es posible bloquear una pieza sin mojarla cuando la forma ya es satisfactoria o solo se requiere un ligero ajuste. Este método es más suave, pero suficiente para muchos proyectos.
Bloqueo de vapor
El bloqueo con vapor se utiliza para prendas ligeras o proyectos que no requieren un modelado significativo. Permite que las puntadas se relajen ligeramente y mejora la caída, sin alterar significativamente la estructura de la prenda.

Cómo utilizar peines y horquillas para un bloqueo preciso
Prepara tus peines y pasadores de bloqueo en forma de T.
Truco : ¡Combinados en una sola caja , los peines y las horquillas permanecen al alcance de la mano y son fáciles de guardar!
Para obtener bordes rectos , coloque los peines cada 5 a 7 centímetros, según la densidad del tejido. Los peines grandes de 8 dientes miden aproximadamente 7,5 centímetros de largo, lo que permite una tensión uniforme en las piezas largas.
Para bordes y puntas curvas , separe los pasadores en T de 2 a 3 centímetros para seguir con precisión la forma de la obra, sin crear una tensión excesiva.
También existe una técnica que consiste en estirar un hilo entre los alfileres y pasarlo por las puntadas del borde. Este método es más largo, pero muy efectivo para bordes curvos (o cuando no se tienen suficientes peines y alfileres).
Una vez colocada correctamente la pieza, déjala secar completamente antes de retirar los peines y pasadores.
¡Un simple paso para un resultado perfecto!
El bloqueo no requiere experiencia especial ni equipo complejo, pero realmente transforma el aspecto final de una pieza. Una vez que incorpores este paso a tu rutina, ¡se convertirá en algo natural!







